alimentación·Recetas

Hacer kéfir de leche en casa

hacer kefir de leche en casa leche fermentada bebida de kefir

Con origen el Cáucaso y consumido durante miles de años el kéfir de leche es un producto lácteo similar al yogur líquido, de textura más suave y sabor algo más ácido, que se obtiene a través de la fermentación de la leche. Mediante la acción de levaduras y bacterias la lactosa se transforma en ácido láctico y se produce dióxido de carbono y una pequeña proporción de alcohol.

Los nódulos de kéfir se asemejan a la coliflor, son blandos y algo gelatinosos y están formados por bacterias probióticas, levaduras, lípidos y proteínas.

El kéfir de leche aporta calcio, magnesio y fósforo, es rico en vitaminas del grupo B y vitamina K, aminoácidos esenciales y proteínas de fácil digestión.

Existen contraindicaciones en el consumo del kéfir. Debido a su contenido en calcio algunos fármacos pueden ver reducida su absorción y por su contenido en vitamina K no es recomendable tomando anticoagulantes. Si se sigue un tratamiento con inmunodepresores la presencia de bacterias y levaduras hace contraproducente su consumo.

Cómo hacer kéfir de leche en casa

Necesitaremos unos cuantos nódulos de kéfir, un tarro de cristal, leche, un colador y una cuchara de plástico.

Es importante no utilizar utensilios metálicos para colar y remover el kéfir ya que pueden dañar al hongo y, en el caso del aluminio, transferirle partículas nocivas.

Tradicionalmente se han repartido los nódulos gratuitamente de unas personas a otras ya que el hongo crece rápidamente. Aunque se puede comprar on-line os aconsejo que preguntéis en herboristerías y consultéis en páginas de anuncios de compra-venta donde frecuentemente hay gente que lo regala.

Introducimos los nódulos en un recipiente de cristal y añadimos leche a temperatura ambiente. Dependiendo de la cantidad de nódulos que tengamos obtendremos una bebida más o menos densa. Se cierra con tapa o con un paño atado con un cordel, dejando 1/3 libre para el gas que produce la fermentación. Se mantiene a temperatura ambiente (el proceso de fermentación no se produce en frío) durante 24h.

Es mejor utilizar leche entera (de vaca, oveja o cabra). Aunque el kéfir puede prepararse con leche semidesnatada o desnatada el resultado será de menor calidad y acabará deteriorándose. No utilizar leche sin lactosa, de sabores, azucarada o enriquecida.

Pasado el tiempo de fermentación se cuela el líquido, que se puede tomar en el momento o conservar refrigerado, y se introducen los nódulos en el mismo recipiente de cristal, añadiendo nuevamente leche.

Cómo consumir el kéfir de leche

Podemos tomarlo tal cual una vez colado. El kéfir de leche tiene un sabor más agrio que el yogur, el cual se acentúa a mayor tiempo de fermentación. Si no os agrada podéis mezclarlo con fruta, añadir una cucharadita de canela, vainilla o endulzarlo con pasta de dátiles.

También podemos emplearlo como ingrediente en la elaboración de tortitas, bizcochos y panes.

IDEA: batir el kéfir con un plátano y una cucharada de crema de cacahuetes.

¿Los niños pueden tomar kéfir de leche?

Los niños podrían comenzar a tomarlo a partir de los 12 meses, de manera progresiva y sin adición de azúcares.

Aunque la bebida de kéfir contiene un pequeño porcentaje de alcohol, en torno al 1%, la proporción por ración no es significativa.

Conservación del kéfir de leche

Lo habitual es consumir la bebida y sustituir la leche a diario, lo que mantiene los nódulos en perfecto estado. Personalmente me gusta limpiar el recipiente con agua (sin jabón) una vez por semana. Algunas personas limpian también los nódulos pero personalmente no me parece necesario y las aguas suelen presentar niveles de cloro que pueden matar a los microorganismos.

Si no se va a consumir durante unos días podemos dejarlo en leche fresca dentro del frigorífico, como máximo 14 días.

Otra opción es conservar los nódulos enjuagados en agua dentro de un recipiente con agua sin cloro y azúcar, lo que les mantiene unos 10 días. Esto requiere reactivarlos posteriormente durante 3 días en leche fresca. Os diré que con este sistema no he conseguido que sobrevivieran…

En caso de que no vayamos a consumir el kéfir durante más tiempo es posible congelar los nódulos limpios y escurridos dentro de una bolsa de plástico de congelación. Para reactivarlos, se sacan del congelador y se prepara kéfir de leche durante tres días, sin tomar la bebida.

Otra opción que personalmente no he probado, es la deshidratación. Para ello se dejan los nódulos sobre papel de cocina y se remueven cada cierto tiempo hasta que su aspecto sea cristalizado, lo cual tarda entre 3 y 5 días. Después se conservan refrigerados, congelados o en seco durando unos 2 meses. Este procedimiento resulta útil si, por ejemplo, queremos enviarlos a alguien por correo o mensajería. Para hidratarlo se dejan los nódulos en leche durante 2 semanas, renovándola cada dos días.

¿Conocías el kéfir de leche? ¿Lo has probado? ¿Tienes alguna receta en la que lo utilices como ingrediente?

Anuncios

2 comentarios sobre “Hacer kéfir de leche en casa

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s